domingo, mayo 14, 2006

¿Y cómo se planchaba una camisa?

Dejé la tarea a la mitad, más un post que por diversos motivos se perdió en el limbo, estoy en el mismo punto que antes, pero, ¿qué se puede hacer cuando la naná tiene una trombosis en la pierna, la hospitalizan y durante varias semanas tenemos que hacer todas las cosas del hogar? Se supone regresa el mártes, y eso significa que varias cosas regresarán a la normalidad.... pero, ¿este no es más bien un post para mi otro blog? Probablemente nuestras velitas a santa lavadora de vajilla si lo sean, e incluso el título de este post, pues un descubrimiento ha sido el que ya no recordábamos como planchar una camisa.


Si, si recordamos los detalles generales, como armar la mesa de planchar o que hay que ponerle agua para el vapor, la temperatura y algunos detalles, pero aquellas reglas, llamemos, de eficiencia en el planchado, lentamente los hemos retomado. Ese detalle me ha hecho pensar en como esto se aplica a diferentes temas, uno recuerda lo que en su momento fue o no capaz de hacer, o por lo menos entender, y el presente, cuando se quiere aplicar, uno descubre que los pequeños detalles se le escapan.


¿Cómo evitar esa pérdida de conocimiento? Conocimiento que por otra parte, efectivamente puede quedar desactualizado y que esté bien dejar atrás (hace años que no programo con Turbo Pascal y no me complica el haber olvidado sus detalles). No tengo claro, creo que herramientas como los Blogs o los Wikis son una alternativa de registrar en forma simple aquellos datos. Por lo mismo, una vez recuperada la tranquilidad hogareña ;-) mi primer paso será documentar el proceso anterior con más detalle en el Blog, no basta el dejar dicho que fue lo que uno hizo en grandes rasgos, sino lo suficiente para repetirlo (por ejemplo, algo que me he dado cuenta es ver que lo que apliqué meses atrás con Cruise Control, tendré que aprenderlo nuevamente).

2 comentarios:

El Sibarel dijo...

Estimado "sobrino", lo primero es que sólo "sabe" el que hace y si no practicas terminarás por olvidar... no creas el dicho de la "bicicleta"... porque finalmente se olvida.
Bueno, algunas recomendaciones adicionales:
1) Cambiar de nana, pero es una "aspirina" al fin y al cabo.
2) De vez encuando plancha algo, aunque sea para tu hija... o hazle el favor a algunos amigos :-)
3) Creo que este tema estaba fuera de tu "blog", así que ya ves, esto es lo que pasa cuando uno deja de escribir por algún tiempo ;-)

Fraternalmente,

EL Sibarel

Alejandro Díaz Santibáñez dijo...

Aunque este no es el blog adecuado para tocar el tema, es bueno distinguir dos formas de saber, uno interno y otro externo, el primero uno puede decir que es el que realmente vale, pero el segundo es cuando el resto reconoce ese saber, es decir, uno sabe y el "resto" sabe que uno sabe (este tema, vinculado al mercado del conocimiento y a la transferencia de este, es como para un post más extenso).

Por algo en el cuento de "como cazan elefantes", los consultores nunca han cazado uno, pero cobran por hora el explicar a otros las mejores prácticas para hacerlo.